Categorías
Artigos opinión Blog

Diferencias entre Senior Cohousing y residencias para personas mayores.

El Senior Cohousing nace en los años 70, en Dinamarca, y crece a partir de la insatisfacción de la gente con las opciones residenciales existentes. Analizamos las diferencias entre Senior Cohousing y residencias.

En las últimas semanas, sois muchas las personas que nos preguntáis en que se diferencia un Senior Cohousing de una residencia para personas mayores. 

El Senior Cohousing nace en los años 70, en Dinamarca, y crece a partir de la insatisfacción de la gente con las opciones residenciales existentes. Dicho esto, parece que no vamos a encontrar puntos comunes entre ambos conceptos más allá de que se destinan al mismo colectivo.

Analizar sus diferencias partiendo de las seis características que Charles Durret enumera en su “Manual del Senior Cohousing” puede aclararnos las cosas: 

  1. El Cohousing se basa en métodos participativos. Se trata de la primera característica y seguramente la más importante. “Donde quiero, como quiero y con quien quiero vivir”, esta frase define a la perfección el grado de participación al que nos referimos. Las personas ayudan a organizar y participan de la planificación y el diseño de la comunidad, por tanto, son responsables de las decisiones finales. Un centro residencial podrá escogerse dentro del amplio abanico de establecimientos que existen, pero no seremos participes de su creación, organización y funcionamiento, y mucho menos de con quién lo compartiremos.
  2. Diseño orientado a la comunidad. Un entorno físico que anime a un ambiente de estrecha vecindad, es el segundo componente más importante del Cohousing. Mientras que los métodos participativos generan el sentimiento de comunidad, los diseños físicos adecuados lo mantienen en el tiempo. Aunque este diseño se encuentre adaptado a personas mayores, no es necesaria la instalación de todos los dispositivos de ayuda o asistencia desde el principio (ejemplo, camas articuladas, ducha geriátrica, asideros, timbres de llamada, pasamanos, etc.). En el Senior Cohousing prima la flexibilidad de los espacios, y como estos se pueden ir adaptando a las necesidades de sus habitantes. En las residencias, estos dispositivos de ayuda se encuentran siempre presentes en el día a día ya que suelen estar preparadas para acoger a personas con distintos grados de dependencia, generando ese aspecto de institución socio sanitaria del que rehuye el Senior Cohousing. 
  3. Zonas comunes amplias. En el Senior Cohousing cada vivienda es una casa completa (con cocina propia, baño, habitación, salón comedor, zona exterior individual, etc.), complementada con la existencia de amplias zonas comunes (jardines, comedor y cocina común, habitaciones de invitados, lavandería, gimnasio, etc.) y es, en estas zonas donde surge el ocio compartido de una manera natural. Las zonas comunes serán creadas en función de lo que cada comunidad considera que hará su vida más fácil y económica, estarán abiertas a todas horas y se considerarán una parte esencial de la vida, tanto comunitaria como privada. Las residencias tienen una disposición totalmente diferente. Normalmente las zonas privadas se organizan a través de largos pasillos con habitaciones a ambos lados (individuales o dobles) que incluyen un baño adaptado, pero no cocina individual y salón-comedor. Las zonas comunes también son amplias, espaciosas e iluminadas pero con la diferencia de que su uso esta condicionado a un determinado horario que establecerá la gerencia por motivos de organización. 
  4. Autogestión completa. Para mantener el espíritu de la comunidad las personas que residen en un Senior Cohousing son los responsables de su gestión. Las decisiones principales se toman en reuniones, normalmente mensuales. No existen protocolos estandarizados, ya que cada comunidad tiene sus propias necesidades y solo sus habitantes saben lo que es mejor para ellos. En un Senior Cohousing seremos gestores de todos los aspectos de nuestra vida, en una residencia seremos consumidores de un servicio. 
  5. Estructura social no jerárquica. Aunque en un Senior Cohousing cada persona  mantenga sus opiniones personales, las decisiones referentes a la comunidad se toman democráticamente. El conjunto no depende de una persona que lo dirija. En una residencia, la gestión corresponde a la gerencia del centro y a su equipo técnico, por lo que pasa cualquier cuestión relativa a la organización y funcionamiento, desde los menús hasta las actividades que se realicen.
  6. Independencia económica. En un Senior Cohousing cada persona tiene su propia fuente de ingresos. Cada miembro realizará una aportación inicial para la puesta en marcha y creación del proyecto, y se establecerá una cuota mensual para los gastos de la comunidad. Es importante indicar, que en cualquier Senior Cohousing la viabilidad económica y la financiación del mismo se trabajan dentro del proceso de creación y, por tanto, se tendrá en cuenta la capacidad económica de sus integrantes y los gastos a los que se enfrentan, para mantener un equilibrio entre estos y las necesidades del conjunto. En un centro residencial el coste de la plaza lo marca la gerencia del establecimiento, distinguiendo entre plazas para personas independientes o en situación de dependencia, pero no se tendrá en cuenta la capacidad económica de la persona para establecer el mismo, sino los servicios que se ofertan. 

En resumen podemos decir que en los centros residenciales actuales las personas se convierten en pacientes dentro de una institución que decide por ellos que desean comer, la gente con la que pueden socializar y los tipos de actividades disponibles. En los casos de centros que aplican el modelo de atención centrado en la persona (se trata de un modelo que tiene en cuenta las preferencias de la persona usuaria y que comienza tímidamente a implantarse en España), la capacidad de decisión de las personas sobre las cuestiones relativas a su día a día es mucho mayor, pero siempre dentro de los límites que marca la institución. 

Por el contrario, en un Senior Cohousing los integrantes toman sus propias decisiones, viven entre personas con las que comparten vínculos de edad, de experiencia y de comunidad, una comunidad que ellos mismos han construido para satisfacer sus necesidades. 

Si necesitáis más información sobre el Senior Cohousing, estaré encantada de resolver vuestras dudas.

Viki Abadía. Trabajadora social.